viernes 20 de noviembre de 2009

Gracias SME


Desde que comenzaron las movilizaciones del Sindicato Mexicano de Electricistas, sus miembros no habían tenido tan buena idea como de la que me enteré hoy en las noticias: irse a huelga de hambre.

Déjeme contextualizarlo, lector. El gobierno mexicano terminó con las funciones de una cuaternaria institución llamada Luz y Fuerza del Centro (en adelante LyFC), decisión definitiva e inapelable. Pero algunos rijosos del sindicato (liderados por Martín Esparza) empezaron a manifestarse en contra (porque Martín Esparza no quiere perder poder económico). Así, estos revoltosos ocasionaron "caoses" en la ciudad más grande del mundo y desquiciaron a cuantos pudieron. Y así llevábamos semanas, hasta hoy...

Decía que fue una buena idea por dos razones: la primera, aquellos que sigan a los lidersuchos y en verdad dejen de comer (no como los lidersuchos, que antes de empezar la huelga se atascaron de guajolotas y atole p'aguantar), al final del día dejarán de existir y por tanto ya no serán un "pein in di as" para el pueblo; la segunda, cuando otros tantos inteligentes vean que en realidad los lidersuchos desayunan, comen y cenan a sus espaldas mientras ellos apenas toman agua, desertarán e irán a cobrar sus liquidaciones.

Sea como sea, muertos de hambre o decepcionados, aquéllos inverbes que alguna vez creyeron en el sindicalismo protector tendrán la oportunidad de abrir los ojos o cerrarlos para siempre. Mientras dejen de molestar a la ciudadanía, me da lo mismo.

jueves 19 de noviembre de 2009

Los números primos

El otro día fui a una paellada que por cierto estuvo muy buena y, mientras el chef freía el pollo, comentamos sobre el libro La Soledad de los Números Primos, de Paolo Giordano, que si mal no recuerdo ya comenté en alguna entrada. El libro no está mal, es de esas novelas sencillas y divertidas, con un par de personajes bien raros, bien dañados, o como dirían algunos, bien "malitos".

Platicábamos pues de este libro cuando uno de los invitados interrumpió para preguntar por él. Tómala, un matemático o algo así. Y que se avienta uno de esos datos que si bien uno nunca se los preguntaría, resultan muy, pero muy interesantes.

Uno se puede hacer rico si descubre un número primo, lo cual está cañón, porque como la numeración es infinita, la cifra es gigantesca, o sea, habría que pensar en miles de trillones o una enormidad parecida. Como debe usted saber, culto lector, los números primos sólo se pueden dividir entre ellos y entre uno, por lo tanto es sumamente complicado encontrarlos, sobre todo cuando miden esto o más:

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Imagínese saber, a estas alturas del partido, si en verdad ese número sólo se puede dividir entre él y uno. Por tanto, encontar un nuevo primo supone un gran hallazgo que se puede utilizar, entre otras cosas, en la seguridad. Según lo que mi poco educada mente (en mates, claro) comprendió, cuando uno inserta su nip en un cajero, hay dos computadoras que matchean las cifras y encuentran la clave de acceso, que resulta ser un número primo de dimensiones inimaginables, que sólo la compu sabe.

Así, un nuevo primo es casi imposible de rastrear por hackers o criptólogos, porque es muy grande. ¿Comprendió, lector? A mí también me pareció difícil. Es más, me disculpo si no lo supe explicar, pero más o menos capta la idea, ¿no?

miércoles 18 de noviembre de 2009

Harto recomendable

Estimadísimo y melómano lector, le recomiendo ampliamente este blog, que aunque apenas comienza, trae onda. Disfrute un rato de sano esparcimiento musical.



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martes 17 de noviembre de 2009

De tu arte al propio...


Hace unos días navegaba por las páginas electrónicas de El Universal cuando ante mis ojos saltó una ventanita de El Universal TV. ¡Pop! Algo interesante tal vez, pensé, y me dispuse a leer lo que decía: la conductora Ingrid Coronado "chateó" con sus fanseses no me acuerdo cuándo. Entonces, como soy una persona harto curiosa, le di clic, sólo y sólo para confirmar por qué las personas de tan afamado diario habrían considerado que el hecho de que dicha mujer conversara vía electrónica con sus fanseses es una nota que merece la pena observar.

Así, se cargó el video y aparecieron unas imágenes de Coronado que, con rapidez pueril, tecleaba algunas palabras. Después la entrevista, en la cual se le preguntó, entre otras cosas, qué opinaba de "la otra propuesta". Lo voy a poner en contexto, estimado lector: Ingrid Coronado es (dicho por sus colegas de televisora) la "nueva y flamante" conductora de La Academia, y la otra propuesta es, por supuesto, el programa de Televisa que inicia justo cuando comienza La Academia y termina justo cuando termina La Academia.

De tal forma que Coronado no pudo más que contestar que evidentemente no podía ver "la otra propuesta" porque La Academia está ala aire cuando la transmiten. Sin embargo, y apelando a una congruencia de proporciones troyanas, dijo que alguien le dijo de qué se trataba el programa Me Quiero Enamorar, entonces ella (ya con propia iniciativa) dijo: "yo no me sentaría a ver ese programa con mis hijos" (seguramente porque está al aire cuando pasa).

Estaba a punto de darle clic al link de otra noticia cuando escuché lo mejor de la nota: "al final del día La Academia es arte", aseguró. Y yo me pregunté con extrañeza, ¿a qué se referirá con "arte"? ¿A los alaridos del 75% de los participantes, a las cápsulas donde las madres de los dichos concursantes lloran porque a su hijo lo regañaron o a las peleas (pactadas desde la producción) de los jueces en contra de Lolita Cortés, que ¡ah cómo ha demostrado sus dotes histriónicos!?

Luego recapitulé y me di cuenta de que estaba viendo una entrevista con Ingrid Coronado, apagué mi computadora y retomé la lectura de La Soledad de Los Números Primos, de Paolo Giordano.

viernes 13 de noviembre de 2009

Necesidad de información

Por alguna extraña razón esta semana no he escuchado ni visto las noticias y me siento un poco vacío. Seguramente usted, informadísimo lector, dirá que soy un irresponsable; o usted, valemadrista lector, dirá que soy un exagerado. Pero la realidad es que durante los últimos años me he creado el hábito de estar informado y por ende llegué a la conclusión de que es importante.

¿Por qué? En primer lugar para saber en dónde te mueves, quiénes te gobiernan, qué hacen; en segundo, para estar al corriente de todas las nuevas expresiones artísticas, cuestiones científicas o tecnológicas y novedades del mundo; en tercero, para forjarse un criterio, tal vez hasta una personalidad, who knows...

El punto es que estar enterado es, según yo, fundamental en la vida de cada ser humano, entiéndase persona o miembro de una sociedad. Además, pienso que un no se puede quedar sólo con un periódico, o un noticiero, hay que aprovechar el control remoto (al fin todos pasan a la misma hora), el preset del radio (al fin a toda hora hay noticias en el radio) y la red (sólo los mamucos del Reforma no tienen su página abierta).

En fin tenemos, como dice el vulgo, "n" cantidad de opciones para escoger, y no tenemos pretexto para no saber, por lo menos, lo que pasa en nuestra ciudad. A leer, escuchar y ver la noticias, incluso cuando sean malas...