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7 de marzo de 2011

Unos premios


Este fin de semana un tuitero escribió algo interesante: "Los premios TV y Novelas son como la pelusa en el ombligo, no sirven para nada y apestan". Y, ¿estos premios qué? Pues nada, querido lector, se trata de una ceremonia creada por Televisa para galardonar a las producciones de Televisa, a los artistas de Televisa, a los productores de Televisa...

El caso es que este fin de semana hice lo que nunca, darme tiempo para ver los resultados de la jornada del futbol mexicano. Encendí la tele y sintonicé el canal 2 para ver La Jugada (mejor que cualquier producción deportiva de otra televisora), pero me encontré con unos artistas que no conozco, casi llorando porque ganaron un trofeo.

Fack, lector. Sinceramente me dio tristeza, o tal vez coraje. Sólo me quedó una duda: ¿la gente que recibe estos galardones en verdad considera que son importantes para su carrera? No sé... al final del día no comparto la idea de que las telenovelas de Televisa aporten algo a la cultura de este país, vaya, ni siquiera están bien producidas, ni actuadas y las historias siempre son las mismas.

Pero lo más lamentable es que el público, o la banda que ve este tipo de programas es quien escoge a los nominados, y quien a la vez llena el foro donde se otorgan los premios y llora como si ganara también.

Chale, vean el 11.

20 de abril de 2010

Las Aparicio



Ayer, en un acto de total irresponsabilidad, la gente de Excelsior puso un anuncio de media página en la portada del periódico anunciando la nueva serie de Cadena 3, Las Aparicio. Sí, me parece detestable porque hay noticias mucho más importantes en este país que el estreno de un programa de televisión. Me parece poco ético. Además, en la noche, justo antes del estreno, Pedro Ferriz de Con dedicó los últimos minutos del noticiero que conduce a una nota relacionada con el programa. Pero bueno, todo quedó en familia...

Además, la onda era hablar de la serie que, a mi parecer, empezó un poco floja, pero el primer capítulo definitivamente debió haber dejado al espectador con ganas de más. La vida de unas mujeres malditas por la viudez, la prostitución de hombres, el lesbianismo, el poder, la venganza, son elementos interesantes para una historia en México. Vale la pena recordarle, lector, que esta es una producción de Argos, los mismísimos creadores de la exitosísima Mirada de Mujer (telenovela de TV Azteca, cuando TV Azteca hacía cosas buenas).

En fin, todo indica que la serie mejorará con el paso del tiempo y, al final, lo rescatable es que haya nuevas propuestas para los que estamos del otro lado de la pantalla. Por lo pronto sigo siendo fan de Bienes Raíces, la serie de Canal 11, protagonizada por Gabriela de la Garza, quien también se adjudicó un papel principal en Las Aparicio.

17 de noviembre de 2009

De tu arte al propio...


Hace unos días navegaba por las páginas electrónicas de El Universal cuando ante mis ojos saltó una ventanita de El Universal TV. ¡Pop! Algo interesante tal vez, pensé, y me dispuse a leer lo que decía: la conductora Ingrid Coronado "chateó" con sus fanseses no me acuerdo cuándo. Entonces, como soy una persona harto curiosa, le di clic, sólo y sólo para confirmar por qué las personas de tan afamado diario habrían considerado que el hecho de que dicha mujer conversara vía electrónica con sus fanseses es una nota que merece la pena observar.

Así, se cargó el video y aparecieron unas imágenes de Coronado que, con rapidez pueril, tecleaba algunas palabras. Después la entrevista, en la cual se le preguntó, entre otras cosas, qué opinaba de "la otra propuesta". Lo voy a poner en contexto, estimado lector: Ingrid Coronado es (dicho por sus colegas de televisora) la "nueva y flamante" conductora de La Academia, y la otra propuesta es, por supuesto, el programa de Televisa que inicia justo cuando comienza La Academia y termina justo cuando termina La Academia.

De tal forma que Coronado no pudo más que contestar que evidentemente no podía ver "la otra propuesta" porque La Academia está ala aire cuando la transmiten. Sin embargo, y apelando a una congruencia de proporciones troyanas, dijo que alguien le dijo de qué se trataba el programa Me Quiero Enamorar, entonces ella (ya con propia iniciativa) dijo: "yo no me sentaría a ver ese programa con mis hijos" (seguramente porque está al aire cuando pasa).

Estaba a punto de darle clic al link de otra noticia cuando escuché lo mejor de la nota: "al final del día La Academia es arte", aseguró. Y yo me pregunté con extrañeza, ¿a qué se referirá con "arte"? ¿A los alaridos del 75% de los participantes, a las cápsulas donde las madres de los dichos concursantes lloran porque a su hijo lo regañaron o a las peleas (pactadas desde la producción) de los jueces en contra de Lolita Cortés, que ¡ah cómo ha demostrado sus dotes histriónicos!?

Luego recapitulé y me di cuenta de que estaba viendo una entrevista con Ingrid Coronado, apagué mi computadora y retomé la lectura de La Soledad de Los Números Primos, de Paolo Giordano.

9 de noviembre de 2009

Epitafios


¿Qué dirá su lápida cuando muera? Se supone que un epitafio debe honrar al difunto, elogia lo que fue en vida o da a conocer algunas características de su (ex)personalidad. Así, "Fulanito Pérez, excelente padre, amigo, esposo y hermano" es un ejemplo claro de la falta de creatividad de algunas personas.

Sin embargo, es precisamente creatividad lo que le sobra a la serie Epitafios, producción argentina para HBO Latinoamérica (o sea calidad garantizada). Esto no es más que una recomendación para usted, fino lector, que gusta de agasajarse con programación de calidad.

Por lo que entiendo, el programa ya está en su segunda temporada, pero como fui desidioso apenas comencé a ver la primera. ¿El tema? Un desafortunado operativo policiaco que termina con la vida de cuatro jóvenes es el pretexto de un asesino para castigar a todos los implicados en el mismo, desde el que llamó a la policía hasta los detectives que lo llevaron a cabo.

Ajá, ¿y los epitafios qué? Pues resulta que el asesino deja un pequeño verso (que por supuesto tiene que ver con la participación de la víctima en el operativo) antes de volver a matar, algo así como una pista. Puede sonar a película de Hollywood, pero en verdad está bien lograda: la psicología de los personajes; las actuaciones de los protagonistas, Paola Krum y Julio Chávez; la historia, que entrelaza la vida de muchos; la violencia del asesino...

Vale la pena echarle un ojo, y si no tiene televisión de paga, acuda a su vecino más próximo (o contrate).